lunes, 14 de noviembre de 2011

en lo real y lo simbólico

de sergio gonzález rodríguez, el hombre sin cabeza:


en estos tiempos la venganza ocupa, en lo real y lo simbólico, un lugar protagónico. el impulso negativo se transfigura en voluntad de venganza radical a la que se convierte en un acto estético. afirma el carácter de quien castiga por encima o por debajo de la ley. y ostenta la capacidad de consumar representaciones o teatralizaciones criminales en el cumplimiento de las finalidades de castigo. la materia de semejantes actos es común en el crimen organizado o en el terrorismo, es decir, en la oposición institucional. un cariz estético que busca tender un velo sobre la violencia ilimitada a cualquier costo material o humano.

a la luz de los contrastes actuales entre el deseo de igualdad respecto a la ley y la justicia en las sociedades contemporáneas y su falta de ella, abruma el grado de beneplácito que llegan a tener los actos criminales y sus expresiones en los productos culturales, inmersos muchas veces en el lucro de la curcilería sádica carente de valor artístico. se diría que funcionan como mecanismos compensatorios de la sumisión y las parálisis intelectuales en tanto complemento del caos y las confusiones de los tiempos posmodernos.

[...]

creo que en la ironía hay una alternativa: un artista urbano que se hacía llamar "el decapitador" desató en londres una campaña contra el optimismo engañoso de los anuncios. donde estaba la cabeza de algún personaje publicitario en carteles o periódicos intervenía la imagen, mediante una pegatina, y presentaba el cuello decapitado. un cortocircuito eficiente a la usanza de la época en el flujo comunicativo.

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